Trabajar desde casa y el sedentarismo

Con la llegada de la tecnología y el uso de dispositivos electrónicos como las computadoras, según el oficio que desempeñemos, nuestro modelo de trabajo ha evolucionado a realizar actividades cada vez de manera más sedentaria y con el confinamiento resultado de la actual pandemia, aún más. El trayecto que hacías al trabajo ya sea caminando, en auto, en bicicleta o utilizando el transporte público se ha suspendido ya que mucho de los trabajos principalmente de oficina cambiaron a una modalidad de “home office”, lo que quiere decir que si antes compensabas un poco la falta de actividad en el desplazarte hacia el trabajo o dentro de la oficina ahora es todavía menor.

 

 

Además de los diversos efectos que ha tenido la cuarentena en nuestra vida, limitar aparentemente nuestra actividad física, sumado al trabajo desde casa, nos ha vuelto a muchas personas más sedentarias, de lo cual derivan varios riesgos para la salud, como refiere Cedeño (2020) a continuación:

  • Obesidad
  • Desviación de la columna vertebral
  • Rigidez muscular.
  • Mala regulación en las piernas.
  • Problema de digestión.
  • Problemas en el páncreas.

 

Un estudio publicado en 2017 por Díaz y colaboradores que estudiaron los patrones de comportamiento sedentario y mortalidad en adultos y adultos mayores indican que las personas que permanecen de 1 a 2 horas sentados tienen más riesgo de muerte que lo que llevan una vida más activa, por lo que es recomendable por lo cada 30 minutos levantarse a caminar. Unos consejos que recomienda Paterson (2020) para evitar un nivel alto de sedentarismo son los siguientes:

  • Levántate a tomar agua o prepararte un té. Mantenerse hidratado es importante
  • Tomar agua seguido también te dará otra excusa para levantarte e ir al baño.
  • Descansa la vista del monitor y párate para ver afuera de una ventana que tengas disponible.
  • Escucha tu cuerpo y siente cuando este necesita cambiar d posición o estirar las piernas o la espalda.
  • Si trabajas en casa establece rutinas que te obliguen a moverte, a caminar o subir escaleras.

 

 

En ocasiones no nos podemos dar el lujo de tomarnos un break y requerimos esta sentados en nuestro escritorio o frente a nuestra computadora por lo que es importante cuidar muestra circulación aún en nuestro lugar de trabajo, dado que estar sentado mucho tiempo de nuestro día está asociado a enfermedades como diabetes, enfermedades del corazón y cáncer, además de que reduce aproximadamente 2 años de tu expectativa de vida como cita BBC (2015) al doctor Alter ese mismo año, por lo que se recomienda trabajar la circulación de las piernas aun estando sentados con repeticiones de estiramientos y movimientos de pierna, tobillos y pies que nos ayuden a mejorar la circulación del tronco inferior del cuerpo.

 

 

Pequeña acciones para adaptarnos a las nuevas exigencias de la vida y además mantenernos activos es clave para tener una calidad de vida mejor y una expectativa de vida más alta.

 

Referencias:

BBC Mundo (2015). Cómo hacer ejercicio cuando se está sentado todo el día. Recuperado de: bbc.com/mundo/noticias/2015/10/151005_deportes_ejercicios_en_forma_sentado_activo_jmp

Cedeño, S. (2020). 6 consecuencias de estar mucho tiempo sentados.Mejor con salud. Recuperado de: https://mejorconsalud.com/6-consecuencias-de-estar-mucho-tiempo-sentados/

Paterson, M. (2020). Si quieres vivir más, levántate más de la silla. Cuerpo mente. Recuperado de: https://www.cuerpomente.com/salud-natural/ejercicios/levantarse-silla-alarga-vida_1456

 

 

Evitación experiencial.

La sociedad, los medios de comunicación, la televisión y las películas nos han enseñado a sólo buscar el placer y el bienestar, afirmando que todo lo que está fuera de ello debemos evitarlo a toda costa, las emociones y pensamientos que no generen felicidad están fuera de lugar y debemos eliminarlo, cuando nuestra condición de seres humanos es muy distinta a ello.  Sabemos que la vida no la podemos controlar, ni donde nacimos, ni con qué familia ni con que cuerpo, muchos de los acontecimientos en nuestra vida resultan ser al azar y un segundo puede marcar una gran diferencia.

La realidad es que no podríamos saber que es el placer si no supiéramos que es el dolor, o tan siquiera no lo apreciaríamos tanto, nos enfrentamos a un vaivén de emociones y situaciones a las que tendremos que enfrentarnos y adaptarnos, no podremos ser absolutos en nada y la flexibilidad será nuestra mejor arma. El equilibro para estar bien no es quitar todos lo malo o no placentero en nuestro camino, está en aceptar y permitirnos experimentar las cosas que nos vaya presentando, no siempre podremos encontrarle un lado bueno a todo pero el resistirnos a ello muchas veces nos hace sufrir más que el acontecimiento en sí.

La evitación experiencial como describe Escaño (2020) es un trastorno en el que la persona evita el sufrimiento a toda costa, tratando de controlar los pensamientos, sensaciones y emociones que le causen malestar, sin embargo, en este intento fallido de controlar y resistirse a aceptar estos aspectos inherentes al ser humano, este sufre aún más, es como un bucle sin salida ya que negar nuestras experiencias negativas no hacen que desaparezcan, lo que provoca culpa por no lograr lo imposible.

La persona con trastorno de evitación experiencial termina gastando toda su energía en quitar lo que no le gusta e irónicamente dirigiendo su vida hacia esa dirección, en lugar de dirigirse a lo que es valioso para él o ella.

¿Qué podemos hacer para aceptar lo que nos duele o nos causa sufrimiento?

“El dolor es inevitable, pero el sufrimiento tiene una buena parte de opción personal.” (Servián, 2020)

Si bien el dolor es parte de la vida y con ello eventualmente un nivel de sufrimiento o malestar, mucho de este sufrimiento es resultado de la resistencia al mismo. Lo que mejor podríamos hacer es saltarnos ese sufrimiento extra y aceptar las cosas que no están en nuestro control, suena fácil pero no lo es. No lo es porque nuestro ritmo de vida y el constante bombardeo de información que nos dice lo contrario no nos permite observarnos, estar presente y fijarnos en lo que de verdad nos hace tener una vida valiosa. Los siguientes puntos son acciones que nos pueden acercar a esto último:

  • Identificar que hace valiosa nuestra vida, puede ser desde personas en nuestra vida, una profesión, tener salud etc., esto es totalmente individual, nadie a parte de ti sabe que es para ti una vida valiosa.
  • Toma nota de acciones que te lleven a mantener lo que es valioso, puede ser que, si tu familia lo es, una acción sería pasar más tiempo con tus hermanos o visitar más a tus padres.
  • Identificar si nuestras acciones nos acercan o alejan a lo que nos es valioso, si te aleja de lo valioso es una señal para 1) preguntarte si seguir haciendo esa acción es necesario y 2) hacer más cosas que te acerquen a de lo que te alejas.
  • Entrenar nuestra mente, si bien es imposible parar nuestros pensamientos, emociones y sensaciones, es importante dirigir nuestra atención al presente, para ello es útil practicar ejercicios de respiración y atención plena que nos vayan facilitando estar más consientes sobre el presente.

 

Referencias:

Escaño, A. (2020). El trastorno de evitación experiencial. La mente es maravillosa. Recuperado de: https://lamenteesmaravillosa.com/el-trastorno-de-evitacion-experiencial/

Servian , F. (2020). El reto de aceptar lo que nos llega. La mente es maravillosa. Recuperado de : https://lamenteesmaravillosa.com/reto-aceptar-lo-nos-llega/?utm_medium=org&utm_source=fb&fbclid=IwAR2ggkCogFfEelWdDOhVh29Z2PscQy11yfk-pRFVbG_VyM-ttF1gWM-LSMQ

 

¿Cómo desarrollar la empatía en nuestros hijos?

¿Qué es la empatía?

La empatía como  describe la RAE (2020) es el sentimiento de identificación con algo o alguien y es la capacidad de poder identificarse con alguien y compartir sus sentimientos. Tal como se ilustra con la famosa frase  “Ponerse en los zapatos del otro”, la empatía consiste en la capacidad de reconocer en el otro la experiencia que vive en determinada situación, los sentimientos o pensamientos que posiblemente tendría y en que niveles  podría estar  afectando e su vida.

Las personas que son empáticas como describe Montejano (2019) se caracterizan por ser personas sensibles y que entienden los sentimientos del otro, son buenos escuchado activamente a los demás, reconocen que dentro de un conflicto hay dos lados de la misma moneda por lo que tratan de no tomar extremos y escuchar ambas partes, son respetuosos con las decisiones de otros porque entienden que existen perspectivas diferentes aunque ellos no hubieran actuado de la misma manera, ponen atención a la comunicación verbal y a la comunicación no verbal como gestos, ademanes, movimientos, etc., no tienen prejuicios sobre los demás, asumen que son buenas personas hasta que demuestren lo contrario, son prudentes al hablar y entienden la diversidad de personas y formas de pensar que existen en el mundo y comprende a cada persona dentro de sus circunstancias.

¿Qué beneficios tiene?

Si bien con lo anterior nos podemos dar una idea de qué beneficios se pueden obtener, Rodríguez (2020) nos dice por qué la empatía es importante para nuestro desarrollo personal desde pequeños:

  1. Beneficia el desarrollo emocional del niño ya que lo ayuda a poner atención a lo que ocurre a su alrededor en lugar de solo centrarse en sí mismo.
  2. Enriquece sus relaciones sociales con los demás creando vínculos más fuertes.
  3. Favorece la socialización ya que esta capacidad les ayuda a conectar con otros.
  4. Es una de las bases de la inteligencia emocional, necesaria para el desarrollo adecuado de las personas.
  5. La empatía es fundamental para establecer relaciones valiosas donde nos sintamos queridos y para construir una sana autoestima.

¿Cómo puedo desarrollar la empatía en mi hijo?

Algunas de las pautas que podemos seguir para que nuestros hijos sean más empáticos como menciona Lorenzo (2015) son las siguientes:

  • Fomentar la cooperación en nuestro hijo felicitándolo cada vez que ofrece su ayuda para algo, ayuda a sus otros hermanos a recoger la habitación, cuida a la mascota del hogar o es amable con otra persona. Reconocerle las conductas deseables en él aumenta la probabilidad de que estas se repitan.
  • Darle el espacio para expresar su opinión sobre decisiones que involucren a la familia, ya sea unas vacaciones, festejar un día especial o hacer alguna actividad en conjunto.

  • Dedicar momentos al día para crear el espacio donde pueda expresar y darle importancia a sus emociones, lo que siente y piensa y hablar sobre los sentimientos de las otras personas enfatizando por qué es importante también tomarlos en cuenta.
  • Fomentar una “culpa sana” aprovechando las ocasiones que exista un conflicto entre tu hijo y otra persona, dialogar sobre ese sentimiento y cómo la acción que realizó hizo sentir a la otra persona para reflexionar sobre su propia conducta y lo valioso que es pedir perdón.

  • Evitar limitar a nuestro hijo etiquetándolo con frases como “Es un niño mal portado”, “Así es él”, “No piensa en los otros” , esto influye de manera negativa tanto en como lo tratamos y nuestras expectativa hacia él y por otro lado le dificulta reconocer sus propias cualidades y reduce su motivación de mejora.
  • Dar el ejemplo como padres es clave, preocupándose por la situación de otra persona u ofreciendo ayuda a otros integrantes de la familia, esto invita a su hijo a seguir su ejemplo.

Referencias:

Lorenzo, S. (2015). 10 maneras de fomentar la empatía en tus hijos. Bekia Padres. Recuperado en: https://www.bekiapadres.com/articulos/maneras-fomentar-empatia-hijos/

Montejano, S. (2019). ¿Qué es la empatía y cómo desarrollarla? Psicoglobal. Recuperado de: https://www.psicoglobal.com/blog/empatia-desarrollo#que-beneficios-tiene-la-empatia

Real Academia Española. (2020). Empatía. Recuperado de: https://dle.rae.es/empat%C3%ADa

Rodriguez, C. (2020). Actividades para desarrollar la empatía de los niños. Hacer familia. Recuperado de: https://www.hacerfamilia.com/ninos/noticia-actividades-desarrollar-empatia-ninos-20150610131311.html