¡Nuevas fechas para nuestro Taller de Respeto & Consentimiento!

«Respeto y Consentimiento»
¡¡¡ El taller que protegerá a tus hijas ¡¡¡
 Dirigido a mujeres adolescentes 
 de entre 12 a 15, y de 16 a 19 años. 
 
Herramientas claves que aprenderán:
  • Protegerse durante salidas identificando el acoso o señales de alerta para prevenir y/o identificar agresiones o presión sexual. (informar a padres sobre quiénes las acompañan, cómo van y cómo regresan, horarios, apps de seguridad).
  • Identificar señales respecto a conductas sexuales violentas y/o agresivas a su alrededor o en el entorno inmediato. 
  • Hacer valer sus derechos. Detectar las «dobles intenciones»
  • Trazar y hacer respetar sus límites, y qué hacer cuando éstos no se están respetando.
  • Establecer una relación sana de pareja o identificar una relación tóxica.
  • Detectar amistades tóxicas y/o negativas para su crecimiento personal, y claves para terminar amistades de ese estilo.
  • Conocer su propia fortaleza y construirse como mujeres asertivas.
Todo esto en un entorno dinámico propio para su edad, protegido entre pares y de una forma vivencial que hace de este espacio un lugar único lleno de aprendizaje.

Webinar gratuito. SOS: Mi adolescente no sale de internet

¿Te ha pasado que tu hijo o hija adolescente pasa más tiempo con su celular que contigo? Probablemente sí.

¿Te has preguntado alguna vez si pasar tanto tiempo en redes sociales le puede traer algún efecto negativo? Muy probablemente todo el tiempo.

¿Te has planteado intervenir en su uso constante de redes pero no sabes si es lo correcto, o no sabes cuándo debes intervenir? Nos atrevemos a decir que sí.

Nuestro próximo webinar gratuito: SOS: Mi adolescente no sale de internet, puede ayudarte a resolverte estas dos grandes dudas.

¡No te lo pierdas!

A través de Zoom. El día 1 de marzo a las 7 pm.

https://us02web.zoom.us/u/kb8YnOjjJ0

(Recuerda que este enlace solo estará disponible el día y la hora del webinar)

¡Te esperamos!

 

¿Hay diferentes tipos de depresión?

La depresión es uno de los trastornos mentales más comunes que existen.

En esencia, provoca que una persona se sienta melancólica o irritable por un periodo de tiempo más largo de lo esperado. Es común que las personas que tienen depresión dejen de disfrutar las cosas que antes les gustaban, o se sientan con poca energía; también puede suceder que dejen de comer, duerman en exceso y se distraigan fácilmente. Hay casos en los que las personas pueden llegar al extremo de considerar morir, o de intentar hacerse daño, debido a que ya no soportan su estado anímico.

La depresión suele comenzar durante la adolescencia, y como se ha mencionado, se puede manifestar de múltiples formas, pero también es importante saber que existen diferentes tipos de depresión, y que cada uno de estos tipos tienen características específicas. Un episodio de depresión puede ser una ocurrencia única, pero en la mayoría de los casos la depresión volverá a presentarse.

Es importante considerar que los niños y los adolescentes tienen maneras diferentes de mostrar sus síntomas de depresión, por lo que en esta entrada haremos un listado de los trastornos de depresión más comunes, y los síntomas que los más jóvenes suelen presentar cuando los están experimentando.

Trastorno depresivo mayor

Es el tipo de depresión más conocido, y también el que suele tener síntomas más profundos que pueden durar desde algunas semanas hasta varios meses. Una de las señales más sencillas de identificar es el cambio en el estado de ánimo; y es probable que se sienta irritable, a la defensiva, o triste y melancólico la mayor parte del tiempo.

Incluso pueden llegar a sentirse desesperados, con falta de energía y tener problemas para dormir. También es común que bajen su rendimiento académico, y que empiecen a decir cosas negativas sobre sí mismos. En otros casos, pueden comer mucho más que antes, o no querer comer nada, e incluso puede llegar a ganar o perder peso.

Para que el trastorno de depresión mayor pueda ser diagnosticado, los síntomas deben haber tenido una duración de al menos dos meses.

Trastorno depresivo persistente

También se le conoce como distimia. Este tipo de depresión presenta los mismos síntomas que el trastorno depresivo mayor pero con menor intensidad, y los síntomas duran al menos un año, La distimia se caracteriza precisamente por su larga duración, por lo que a veces la baja autoestima y la irritabilidad pueden confundirse con rasgos de la personalidad, cuando en realidad son manifestaciones de un trastorno mental, por lo que es recomendable visitar a un profesional si sospecha que la melancolía de su hijo o hija pudiera estar más relacionado a una distimia.

Trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo

Este tipo de trastorno se refiere a aquellos niños que explotan en berrinches que aparentemente no son un gran problema, pero que en los periodos donde no hay rabietas están mayormente irritables. Puede considerarse que este trastorno esté más cercano a la rabia que a la tristeza, pero se cataloga como un tipo de depresión por sus características.

El trastorno de desregulación suele afectar a niños y niñas menores de diez años pero mayores de seis. Para realizar el diagnóstico, deben presentarse al menos tres berrinches o rabietas de alta intensidad en una semana, y presentarse en cualquier contexto (familiar, escolar o con niños de su edad).

Este trastorno está relacionado con la carencia de habilidades de autorregulación emocional, y con una intensidad emocional mayor que el promedio.

Trastorno disfórico premenstrual

Este trastorno afecta específicamente a las adolescentes mujeres y a algunas niñas, en la semana previa a su periodo menstrual, debido a que sus niveles hormonales aumentan considerablemente.  Puede iniciar en cualquier momento después de la pubertad, por lo que su diagnóstico debe ser oportuno y con un profesional informado.

Este tipo de trastorno hace que las chicas se sientan deprimidas, ansiosas o enojadas a niveles profundos, sin un motivo aparente. Pudiera ser también que presenten problemas para concentrarse y mantenerse concentradas, o que se sientan abrumadas y preocupadas debido a que piensan que todos están enojados con ellas. Además, las acompañan síntomas físicos como cólicos, dolores de cabeza, dolores corporales y sensibilidad en los senos-

En el trastorno disfórico premenstrual los síntomas normalmente comiencen entre 5 y 8 días previos a la menstruación y desaparecen una vez que comienza  el periodo.

Trastorno afectivo estacional

Es un tipo de depresión que aparece y desaparece con los cambios de estación, y comparte los síntomas del trastorno de depresión mayor, con la diferencia de que solo se produce durante algunos meses específicos del año.

Es más común que suceda en los meses de otoño o invierno, y esto se ha relacionado con la disminución a la exposición solar en invierno, lo que puede afectar algunas sustancias químicas en el cerebro que a su vez afectan el estado de ánimo y los niveles de energía. Sin embargo, hay que considerar que algunas personas pueden experimentar este trastorno en verano.

¿Qué hago si sospecho que mi hijo o hija tiene depresión?

El tratamiento con profesionales es lo más importante en estos casos. Hay casos en los que la terapia psicológica se recomienda acompañada de medicamentos psiquiátricos.

Por un lado, la medicación ayuda a reducir los síntomas de la depresión y a nivelar los químicos en el cerebro que pudieran estar provocando el trastorno; y por el otro lado, la psicoterapia les da herramientas para aprender a manejar eficazmente sus estados de ánimo, y a manejar su incomodidad de formas saludables

 

 

Cómo afecta el uso de las redes sociales a los adolescentes

Los adolescentes son expertos en mantenerse ocupados en línea.  Sin embargo, cuando las amistades se mantienen en línea, a través de textos y fotos, se hacen en un contexto despojado de muchos de los aspectos más personales, y quizás intimidantes, de la comunicación.

Es más fácil mantener la defensa alta cuando están enviando mensajes de texto o fotografías, por lo que hay menos en juego. No están escuchando ni viendo el efecto que sus palabras están causando en la otra persona; además, debido a que la conversación no está sucediendo en tiempo real, cada parte puede tomar más tiempo para considerar una respuesta, lo que puede generar dificultades de comunicación cara a cara. Por su parte, los adolescentes modernos están aprendiendo a comunicarse mayormente mientras miran una pantalla, no a otra persona.

Si bien comunicarse vía internet no provoca una discapacidad de aprendizaje no verbal, sí provoca un contexto parecida a discapacidad no verbal, donde el lenguaje corporal, la expresión facial e incluso los tipos más pequeños de reacciones vocales se vuelven invisibles.

Si los adolescentes no practican el relacionarse con otras personas y satisfacen sus necesidades sociales en persona y en tiempo real, muchos de ellos se convertirán en adultos ansiosos con dificultades para comunicarse de manera directa; es decir, temerán hablar. Y, por supuesto, las negociaciones sociales solo se vuelven más riesgosas a medida que la gente crece y comienza a desarrollar relaciones más serias y complejas.

¿Pueden hacer algo los padres?

Lo mejor que pueden hacer los padres para minimizar los riesgos asociados con la tecnología es reducir primero su propio consumo. Depende de los padres dar un buen ejemplo de cómo se ve el uso saludable de la computadora.

  • Establezcan zonas libres de tecnología en la casa y horas sin tecnología, en las que nadie usa el teléfono, incluidos mamá y papá. Limitar la cantidad de tiempo que pasan en los aparatos electrónicos fortalecerá el vínculo con los hijos, ya que los niños comprenderán que sus padres están ahí para ellos.

 

  • Involucrar a los hijos en actividades de su interés; puede ser relacionado a las artes, a los deportes, voluntariados, etcétera.  Cualquier cosa que despierte interés y les dé confianza es buena para mantenerlos . Cuando los chicos aprenden a sentirse bien acerca de lo que pueden hacer en lugar de cómo se ven y lo que poseen, son más felices y están mejor preparados para el éxito en la vida real; además, estas actividades aseguran interacción social real con personas de su edad.

Lo más importante es recordar darle su espacio a los adolescentes para no generar rechazo, ni una sensación de invasión a sus espacios personales. Al estar en una etapa de autodescubrimiento, requieren espacio para sí mismos, para conocerse y experimentar quiénes son.

Presentando nuestro próximo taller, «Respeto y Consentimiento».

 

Es un taller presencial de tres sesiones en el las adolescentes aprenderán a identificar situaciones sociales de riesgo potencial, a utilizar herramientas de toma de decisiones asertivas y a fomentar relaciones sanas y constructivas.

Dirigido a adolescentes mujeres de entre 13 y 18 años de edad, en dos grupos reducidos de acuerdo a sus edades: un grupo para 13  a 15 años, y otro grupo para 16 a 18 años.

Se les brindarán herramientas para desarrollar:

  • Cómo ser mujeres asertivas.
  • Marcar límites personales y a otras personas.
  •  Prevenir y detectar conductas de riesgo.
  • Identificar señales respecto a conductas sexuales violentas y/o agresivas.
  • Identificar conductas de hostigamiento  y/o acoso.
  • Hacer valer sus derechos.
  • Detectar las «dobles intenciones».
  • Establecer relaciones afectivas sanas.

 

Las fechas de realización del taller:

Grupo de 13 a 15 años:

  • Viernes 18 de Febrero, de 4 a 8 pm.
  • Viernes 25 de Febrero, de 4 a 8 pm.
  • Viernes 4 de Marzo, de 4 a 8 pm.

Grupo de 16 a 18 años:

  • Sábado 19 de Febrero, de 9:30 am a 1:30 pm.
  • Sábado 26 de Febrero, de 9:30 am a 1:30 pm.
  • Sábado 5 de Marzo, de 9:30 am a 1:30 pm.

Para más información, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, ya sea por este medio, o:

📞 33 3813 4122
📱 33 3140 4206
📌 Calle Ottawa #1357. Col. Italia Providencia. Guadalajara, Jalisco.
📬 zaniccenter@gmail.com

 

¿Qué impacto tuvo la pandemia en la salud mental de los niños y los adolescentes?

A raíz de la cuarentena por COVID-19, los niños han reportado mayores niveles de angustia . En marzo de 2020, en una encuesta británica de Young-Minds el 83% de los jóvenes con necesidades de salud mental preexistentes declararon que la pandemia había empeorado su salud mental en algún grado. En octubre de 2020, el 22,28% de los niños y adolescentes en China mostraron signos de depresión, frente a un 13,2% estimado en investigaciones anteriores.

Los trastornos más comunes que presentaron  niños y jóvenes fueron:

  • Ansiedad.

  • Depresión.

  • Problemas de atención.

  • Trastornos del sueño.

El estado de ánimo de los niños estuvo relacionado con los cambios en sus estilos de vida. No poder ir a la escuela, ver a sus amigos, limitar la proximidad con amigos y familiares extendidos, y en general mantenerse encerrados en casa durante tanto tiempo.

Además, los niños con trastornos mentales previos a la pandemia tenían más probabilidad de enfrentar dificultades durante la pandemia. Los problemas variaban entre irritabilidad, inquietud, tristeza, reactividad, altos niveles de energía o bajo nivel de energía.

Ahora sí, hablemos de qué signos nos pueden ayudar a identificar cuándo debemos buscar ayuda para nuestros niños y/o adolescentes.

En general, si le es preocupante algún comportamiento o conducta en su hijo, y esta conducta ha durado por varias semanas e interfiere con su desempeño en la escuela, en la casa o con sus amigos. Un foco rojo que siempre debemos tomar en cuenta es si el comportamiento es peligroso, riesgoso, o si el chico habla sobre querer hacerse daño y hacerle daño a alguien más, no hay que considerar nada, hay que buscar ayuda ASAP.

Los niños más pequeños, entre 5 y 11 años suelen presentar este tipo de síntomas cuando tienen problemas en el estado del ánimo:

  • Hacen berrinches frecuentes, o están muy irritables la mayor parte del tiempo.
  • Constantemente platican sobre sus miedos o sus preocupaciones.
  • Se quejan de dolores frecuentes en sus estómagos o cabezas sin ninguna razón aparente o sin ninguna causa médica conocida.
  • Se mueven todo el tiempo y no pueden estarse quietos excepto cuando están viendo videos o jugando videojuegos.
  • Duermen mucho o muy poco. Tienen pesadillas frecuentes, o tienen sueño durante todo el día.
  • No tienen interés en jugar con otros niños, o se les dificulta hacer amigos.
  • Tienen problemas académicos o sus calificaciones han bajado recientemente.
  • Repiten acciones constantemente, o revisan las cosas muchas veces, o tienen miedo de que algo malo pueda pasar.

Mientras que los adolescentes de 12 años en adelante suelen tener los siguientes síntomas:

  • Han perdido el interés en las cosas que antes disfrutaban.
  • Tienen poca energía / están letárgico o cansados todo el día.
  • Duermen demasiado o muy poco, y parecen tener sueño todo el tiempo.
  • Pasan cada vez más tiempo a solas y evitan las actividades sociales con amigos y/o familiares.
  • Hacen dietas o ejercicio de manera excesiva, o temen aumentar de peso.
  • Se autolesionan / Se cortan, se queman, se rasguñan, se jalan el cabello.
  • Fuman, beben o consumen drogas.
  • Participan en conductas arriesgadas o destructivas como apostar, carreras de autos/motos/bicis, reuniones a horas no adecuadas en zonas peligrosas, etc.
  • Tienen pensamientos sobre la muerte y/o sobre suicidarse.
  • Tienen periodos de mucha energía y actividad donde duermen menos de lo habitual, o no duermen.
  • Dicen que creen que alguien está tratando de controlar sus mentes, o que escuchan/ven cosas que nadie más puede oír/ver.

¿Esto quiere decir que si mi hijo presenta alguno de estos síntomas definitivamente tiene algún trastorno mental?

No necesariamente. Puede haber otros factores relacionados a su comportamiento. Sin embargo, siempre hay que considerar la posibilidad, y recordar que un trastorno mental no es algo malo ni negativo que sea un obstáculo, si este trastorno se detecta a tiempo, y se ofrece el tratamiento adecuado.

El Estado Mundial de la Infancia ofrece tres medidas de atención importantes para intentar revertir las afectaciones ocasionadas por la pandemia en niños y adolescentes:

  • Invertir en la salud mental de niños y adolescentes en todos los sectores. Buscar un enfoque de prevención, promoción y cuidado que aborde todas las esferas sociales.
  • Integrar y ampliar las intervenciones basadas en pruebas de los sectores de salud, educación y protección social, así como programas de crianza que promuevan una atención sostenible y enriquecedora que apoye también la salud mental de los padres y cuidadores.
  • Afrontar los estigmas y el silencio que rodea a las enfermedades mentales para afrontar una mejor comprensión de la salud mental.