¿Qué es el estrés y qué función cumple?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el estrés como «el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara el organismo para la acción».

Si bien esta definición no está mal en sí, es una visión muy generalizada del estrés. Podemos decir que la definición del estrés depende desde la perspectiva desde la cual lo abordemos, y podemos establecer tres categorías:

  1. Teoría basada en la respuesta. Como dice la OMS, el estrés es una respuesta de adaptación ante los cambios externos e internos que alteran el equilibrio de un organismo.
  2. Teoría basada en el organismo. El estrés es ocasionado por el ambiente en el que se desenvuelve un individuo, por lo que existen múltiples estímulos que pueden alterar o perturbar el equilibrio de un organismo, y todos están fuera de su control.
  3. Teoría basada en la interacción persona-entorno. Considera al estrés como un conjunto de eventos que involucran tanto al entorno como a la persona, en los que el entorno debilita y pone en riesgo a la persona que padece estrés.

Para  fines prácticos, tomaremos la tercer teoría, y diremos que el estrés es el resultado de factores estresantes en el ambiente, y una inadecuada gestión emocional del individuo dentro de este entorno.

La Asociación Americana de Psicología describe tres tipos de estrés:

  • Estrés agudo. El más frecuente. Relacionado a presiones de la vida diaria y el entorno. Puede ser beneficioso, ya que ayuda a prepararnos para situaciones amenazantes. Pero el estrés agudo intenso puede desencadenar en síntomas como irritabilidad, dolores de cabeza, dolores musculares, trastornos estomacales, ansiedad y depresión.
  • Estrés agudo episódico. Es más intenso que el agudo, y con mayor frecuencia, sin ser crónico. Aquí los síntomas aumentan en intensidad, pudiendo ser migraña, hipertensión arterial, dolores en el pecho, y preocupaciones constantes. En este punto suelen diagnosticarse la ansiedad, la depresión, y otros trastornos afectivos.
  • Estrés crónico. Incluye todos los síntoma del estrés agudo y agudo-episódico, de manera prolongada y constante. Puede generar cambios importantes en el organismo, volviéndolo vulnerable y proclive a desarrollar varias enfermedades de mayor gravedad.

 

La sensación de estar estresado puede ser desencadenada por un evento que hace sentir frustración o nerviosismo. La ansiedad es un sentimiento de miedo, preocupación o malestar. Puede ser una reacción al estrés, o puede ocurrir en personas que no pueden identificar factores estresantes significativos en su vida. El estrés produce ansiedad, pero el individuo que padece ansiedad no necesariamente padece de estrés.

Los niveles de estrés elevados y constantes pueden desembocar en el desarrollo de un trastorno de ansiedad y/o depresivo. Si bien la depresión no necesariamente desencadena del estrés, una situación que estresa constantemente y que genera sentimientos de culpa o inseguridad sí puede hacer que se desarrolle un trastorno de depresión.

¿De qué depende?

De la capacidad de adaptación de una persona. Si una persona no tiene una capacidad de adaptación adecuada, la persona empezará a estresarse con mayor facilidad, de manera que hasta el menor estímulo puedo desembocar en una fuerte reacción fisiológica y emocional, de manera que su capacidad de adaptarse a los cambios del ambiente se verá cada vez más y más reducida.

¿Esto quiere decir que no podemos hacer nada al respecto?

Por supuesto que no. Cuando nos sentimos superados por el estrés, la mejor decisión que podemos tomar es acudir con un especialista de la salud mental, y con un médico, ya que a veces la sintomatología del estrés puede desembocar en problemas de salud reales.

Un médico nos ayudará con nuestros síntomas físicos, y un psicólogo nos dará herramientas que nos ayuden a lidiar con el estrés de una manera más efectiva.

El autocuidado dentro de la relación de pareja.

 

Estar dentro de una relación de pareja requiere esfuerzo y dedicación, lo que representa un consumo de tu tiempo importante, especialmente al inicio de una relación, donde ambos buscan pasar el mayor tiempo juntos posibles y expresar y recibir afecto de manera recurrente y constante. Sin embargo, al pasar de los años puede que alguna de las partes haya descuidados aspectos personales e individuales por priorizar aspectos relacionados a la pareja lo que a la larga represente un malestar físico o emocional en la persona y por consiguiente en la relación de pareja.

 

¿Cómo identificar si he descuidado algún aspecto de mi vida por darle más atención a mi relación de pareja? Para evaluar esta parte algo muy útil es recordar la persona que eras antes de iniciar la relación de pareja, puede que haya aspectos en tu persona que hayan mejorado, puede que otros no tanto o incluso hayan empeorado, ¿Quién eras antes?, ¿Cómo te sentías antes respecto a ti mismo/a? ¿Qué actividades hacías antes por tu cuenta? ¿Qué cosas hacías para ti mismo/a antes? ¿Qué cosas se han mantenido y cuales han cambiado? Puede que al hacerte estas interrogantes te hayas percatado de aspectos valiosos en tu vida a los que antes dedicabas tiempo, ahora ya cada vez están menos presentes en ella.

 

 

 

¿Qué hacer para tener autocuidado en mi relación de pareja?

 

 

Si bien una relación de pareja sana requiere tiempo, esfuerzo, compromiso, también requiere que ambas partes de equipo estén bien individualmente, antes de ser pareja, son personas, y cada uno tiene metas, aspiraciones, gustos, muy aparte de la relación de pareja y eso está bien. Necesitas dedicarte tiempo para crecer personalmente y autocuidarte en todas tus áreas: mental, física, social, emocional y espiritual. Te compartimos algunas claves para favorecer tu autocuidado y dedicarte tiempo:

 

  • Retomar actividades agradables o pasatiempos propios.
  • Ponerse al día con amistades que no hayas visto en mucho tiempo.
  • Incluir en tu rutina diaria actividades que favorezcan un estilo de vida saludable (físico y mental).
  • Realizar ejercicio físico en solitario.
  • Invitar a tu pareja a realizar actividades que sean valiosas para ti.
  • Acordar en pareja momentos en que estén juntos y establecer momentos en que sean para ti.
  • Tener redes de apoyo fuera de tu pareja y procurar interacciones con los otros, ya sean familiares o amigos.
  • Dialogar con tu pareja la importancia de dedicar tiempo individualmente y resolver las dudas que surjan entorno a ello.
  • Agendar momentos para ti y darles prioridad.

 

 

 

 

Referencias:

https://psicologoarmandoarafat.com/el-autocuidado-en-las-relaciones-hacer-tiempo-para-el-yo-dentro-de-un-nosotros/

https://blog.cognifit.com/es/espacio-personal-en-relacion-pareja/

¿Qué es la «depresión estacional»?

¿Qué es la depresión estacional?

 

El trastorno afectivo estacional o “depresión estacional» , se refiere a cambios en el estado de ánimo al cambio de estación, esta inicia en el otoño, acentuándose en el invierno, provocando sentir a la persona con menos energía y eventualmente de mal humor, esto suele finalizarse al inicio de la primavera o verano. Según lo descrito por Mayo Clinic las personas que experimentan este trastorno muestran un patrón de sintomatología que puede abarcar los siguientes puntos:

 

  • Sentirse con ánimo deprimido frecuentemente.
  • Sentirse con poca energía.
  • Tener alteraciones en el apetito o en el peso.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Tener pensamientos relacionados a la muerte o al suicidio
  • Perder interés en actividades que antes eran de su agrado.
  • Tener dificultades en el sueño.
  • Sentirse más inquieto o perezoso de lo normal.
  • Tener sentimientos de culpa o sentir desesperanza.

 

Se han realizado estudios sobre la relación entre el estado de ánimo de las personas y el clima que experimentan mostrando que exponerse a climas cálidos y soleados está relacionado a la disminución de  ansiedad y presentar más pensamientos positivos, a diferencia de los climas húmedos que dificultan la concentración y provocan fatiga, por otro lado, además existe una hipótesis de que este trastorno se da por los bajos niveles de luminosidad en otoño e invierno, lo cual provoca la falta de vitamina D, misma que está relacionada con la síntesis de la serotonina y dopamina en el sistema nervioso, vinculadas a la depresión (García, s.f.).

 

 

Según la Academia Americana de Médicos de Familia (2017) se recomiendan las siguientes pautas al presentar este trastorno:

 

  • Adherirse al plan de tratamiento. Dar seguimiento con un profesional en caso de ser necesario.
  • Tener un estilo de vida saludable, cuidar su alimentación y hacer ejercicio.
  • No consuma drogas o alcohol ya que empeoran la depresión.
  • Utilice técnicas para disminuir el estrés (como atención plena o respiración diagramática)
  • Tenga una red de apoyo y evite aislarse de las personas.
  • Inicie un tratamiento temprano para evitar que aumenten los síntomas.
  • Planifique sus días, para estar ocupado y no tenga escusas para aislarse en su casa.
  • Planifique un viaje a un lugar más cálido y soleado.

Recuerde que si sospecha presentar este tipo de trastorno o cualquier cambio de ánimo significativo que sea persistente y afecte su comportamiento debe acudir con un profesional para recibir la atención y el tratamiento adecuado.

Referencias:

la Academia Americana de Médicos de Familia. (2017). ¿Qué es el trastorno afectivo estacional?. Recuperado de: https://es.familydoctor.org/condicion/trastorno-afectivo-estacional-sad/

Garcia, J. (s.f.). Trastorno Depresivo Estacional: qué es y cómo prevenirlo. Recuperado de: https://psicologiaymente.com/clinica/trastorno-depresivo-estacional

Mayo Clinic (s.f.) Trastorno afectivo estacional. Recuperado de: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/seasonal-affective-disorder/symptoms-causes/syc-20364651

Pautas para tomar en cuenta durante una discusión de pareja.

Las relaciones de pareja resultan ser complejas ya que en la interacción está presente un vínculo muy fuerte emocional, independientemente si consideramos nuestra relación “funcional” o “no funcional”, es común que puedan surgir desacuerdos o perspectivas aparentemente contrarias, lo cual nos lleva a un problema a resolver.

Si bien, lo más lógico que se nos puede ocurrir es comunicarlo a nuestra pareja de manera sencilla, esto a veces no es tan fácil, existen factores que pueden entorpecer nuestra comunicación o influenciar la dirección que va a tomar, tornando una simple conversación en una discusión y posteriormente en una pelea.

Para que nuestro esfuerzo durante estas discusiones acaloradas de frutos, donde el fin de ellas es llegar a un punto en común con nuestra pareja porque valoramos la relación, debemos tomar en cuenta algunas pautas para que esto suceda. A continuación, se enuncian de manera breve los seis tipos de errores más comunes que las parejas cometen en una pelea y cómo arreglarlos, los cuales  Francis (2019) menciona en su artículo:

  1. Iniciar las conversaciones criticando el valor de su pareja como ser humano. Juzgando o criticando el comportamiento o la personalidad de tu pareja.

Solución: La conversación con tu pareja debe iniciar lo más específica posible y utilizar declaraciones en primera persona. Ejemplo: «Me sentí…, Me hizo enojar cuando te vi hacer esto, porque x, y y z «, evitar juzgar al otro y categorizarlo, ir directo al grano de cómo nos hace sentir específicamente qué acciones.

  1. Ponerse a la defensiva durante la discusión. Si cuando le dices a tu pareja que hay un problema y su reacción casi inmediata es negarlo, es muy seguro que esa discusión terminará siendo una pelea poco productiva.

 

Solución: Inicia asumiendo que las preocupaciones de tu pareja tal vez son válidas. Después comience a preguntar por curiosidad, incluso si no comprendes el problema o en un principio ni parece un problema. Muestra interés por lo que tiene por compartirte, en vez de juzgar o ignorar.

  1. Otra cosa que puede complicar una discusión es si tu pareja trata de comunicarte algo y tu simplemente no respondes nada y pareces ausente.

 

Solución: Valida las preocupaciones de su pareja y muestre interés por lo que le quiere decir. La forma de evitar que este “enajenamiento” surja en las relaciones, es evitando que se acumule el resentimiento.

  1. Plantear problemas en el momento equivocado. Después de unos tragos, en una cena familiar o cualquier momento que su pareja no pueda expresarse plenamente.

 

Solución: Se deberá tener un acuerdo de ambas partes sobre qué momento funciona para los dos, de modo que estén en la mentalidad correcta para tratar temas importantes.

  1. Durante la discusión, decides “abandonar” la conversación.

 

Solución: Tome descansos y establezca los tiempos para volver a participar. Sea honesto con su pareja si la conversación resulta demasiado para usted en ese momento y pídale un momento para descansar acordando cuando se volverá a retomar la discusión.

  1. Sólo centrarse en diagnosticar el problema. Si sólo se limita a diagnosticar el problema, se generarán sentimientos de desesperanza, enojo y malestar.

 

Solución: Tener una conversación orientada a la solución. Es mucho más productivo y menos angustiante plantear la perspectiva del problema para encontrar una solución en lugar de encontrar culpables.

Referencia:

Francis, L. (2019). The 6 Most Common Mistakes Couples Make When Fighting — And How to Fix Them. Recuperado de: https://www.fatherly.com/love-money/the-6-most-common-mistakes-couples-make-when-fighting-and-how-to-fix-them/

Estilo de vida saludable: la manera de tener una vida longeva con más bienestar

 

Muchas personas desde edades más tempranas buscar maneras de tener una vida más sana, ya sea para verse mejor o evitar complicaciones de salud en el futuro, lo cierto es que los hábitos que tenemos hoy repercutirán en nuestro mañana. Tan sólo con decir que de las principales causas de mortalidad en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud en 2018, son la cardiopatía isquémica y el accidente cerebrovascular, además del alza en enfermedades como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y la diabetes, enfermedades que se han convertido en las principales causa de muerte y que si bien existen características genéticas, el desarrollo y la evolución de estas tienen una alta correlación con nuestro estilo de vida, refiriendo el estilo de vida como todos lo hábitos, acciones y relaciones que mantienes en los diferentes ámbitos de tu vida diariamente.

Tener un estilo de vida poco saludable disminuye considerablemente la calidad de vida de la persona, su bienestar físico y también mental, las relaciones que mantiene con los demás y hasta su expectativa de vida. He aquí la importancia de las decisiones que tomamos todos los días, desde los alimentos que consumimos, el conducir el auto o caminar un tramo hacia el trabajo, el fumar un cigarrillo o el reunirnos con amigos o familia, por ello a continuación te compartimos siete áreas principales que cuidar y qué acciones se pueden llevar al respecto para mejorar nuestro estilo de vida según Yorde (2014):

 

1.- Alimentación saludable y balanceada: A través de redes sociales o los llamados “influencers” se han llegado a distorsionar algunos aspectos de la alimentación, “satanizando” algunos alimentos al nivel de recomendar eliminarlos de la dieta, cuando en realidad lo recomendable por expertos de la salud es tener una dieta completa con que incluya todos los grupos alimenticios en las proporciones recomendadas según las necesidades, además de tratar de incluir algunos hábitos a la hora de ingerir nuestros alimentos como: aumentar la cantidad de frutas y verduras en nuestra dieta, elegir proteínas con bajo porcentaje de grasa y de calidad, consumir más fibra, limitar el consumo de sal, grasas saturadas y trans, además de limitar y disminuir nuestro consumo de azúcar agregada.

2.- Actividad física regular: Hoy se sabe y existe la evidencia científica que el realizar ejercicio es un factor protector para numerosas enfermedades, por lo que es recomendable incluir en nuestros hábitos diarios realizar al menos cinco días a la semana 30 minutos de actividad física moderada para reducir principalmente las enfermedades cardiovasculares, y para prevenir el aumento de peso se recomienda de 45 a 60 minutos con la misma intensidad. Algo tan sencillo como caminar 20 minutos al día con paso ligero puede significar la diferencia de 5 kilogramos menos al año y aumentar nuestra salud cardiovascular.

 

3.- Higiene del sueño: Dormir lo suficiente es un aspecto fundamental para la prevención de varias enfermedades como lo son la hipertensión arterial, diabetes, cáncer, depresión y obesidad, disminuyendo la calidad de vida y productividad. Se recomiendan hábitos que promuevan la calidad del sueño como: evitar la cafeína y el alcohol, no dormirse después de comer ni con hambre, ejercitarse diariamente, tener una rutina antes de dormir, entre otras.

4.- Salud emocional y control de la ansiedad: Los trastornos de ansiedad son lo que tienen mayor incidencia en los problemas de salud mental y afectan la funcionalidad y el bienestar de las personas, lo principal es acudir con un profesional si se cree tener un trastorno de ansiedad o algún otro problema de salud mental, practicar métodos de manejo del estrés, practicar meditación, actividad aeróbica y contar con una red de apoyo, son algunas formas de favorecer la salud emocional.

5.- Eliminar el uso de cigarrillo, alcohol y drogas: El uso de distintas drogas esta relacionado con la aparición de distintas enfermedades y aunque no sea usuario de ellas puede resultar afectado gravemente, por ejemplo, inhalar el humo de cigarro siendo fumado pasivo puede aumentar su riesgo de desarrollar enfermedades del corazón en un 25% a 30% y cáncer de pulmón en un 20% a 30%. Lo recomendable es evitar los hábitos nocivos para la salud como los son el uso de diversas drogas.

6.- Consultas médicas de prevención: Además de tener hábitos saludables, es importante ir con el médico para  revisarnos periódicamente, con la detección oportuna muchas afecciones médicas pueden tener un tratamiento más eficaz y ser la diferencia entre la remisión o la muerte. Aunque aún no se encuentren síntomas, una revisión médica puede prevenir enfermedades a las que se esté propenso.

7.- Actitud positiva ante la vida: Las investigaciones demuestran la vinculación entre la mente y el cuerpo, sobre cómo una puede influir en la salud de la otra, desarrollar una actitud positiva ante la vida puede facilitar el afrontamiento de adversidades y situaciones estresantes que son inherentes a la vida. Para esto es fundamental desarrollar inteligencia emocional y una adecuada autoestima, ya que se ha visto relacionado como un factor protector que influye en varias enfermedades como depresión, estrés, insomnio, niveles inadecuados de colesterol y anorexia.

Referencias:

Organización Mundial de la Salud. (2018). Las 10 principales causas de defunción. Recuperado de: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/the-top-10-causes-of-death

Yorde Erem, Samar. (2014). How to achieve a healthy life. Anales Venezolanos de Nutrición, 27(1), 129-142. Recuperado en 15 de septiembre de 2020, de http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-07522014000100018&lng=es&tlng=en

 

La manera en que nos hablamos a nosotros mismos importa.

Al hablar con los demás, dependiendo de que queramos conseguir o comunicar a la otra persona, modulamos nuestro tono de voz y escogemos nuestras palabras a consciencia. Esto lo hacemos con el fin de crear una impresión en el otro fomentar el tipo de relación que tenemos de intención mantener, de manera cordial o diferente. ¿Te has percatado la manera que te hablas a ti mismo? ¿Qué tono de voz usas contigo y que palabras son las que usas? ¿Mantienes una relación cordial y positiva contigo mismo? ¿Usas palabras con compasión, con orgullo y con ánimo positivo? o por otro lado, ¿Te recriminas, usas palabras de desprecio y de enojo contigo mismo?

Todos poseemos un dialogo interno constante en el que manifestamos pensamientos, emociones, palabras, imágenes, sobre lo que experimentamos cada segundo del día, eso incluye las decisiones que tomamos, las acciones que realizamos, las palabras que decimos, las consecuencias que conlleva y la retroalimentación nos damos sobre el resultado. Lo hacemos de manera automática e inconsciente, pero siempre está presente.

La manera en que nos hablamos importa, importa tanto que por medio del lenguaje y de nuestro discurso sobre nosotros y hacia nosotros afectamos la manera sobre cómo nos percibimos como persona, nuestras capacidades, nuestras habilidades, nuestras limitaciones, nuestra identidad, nuestro valor, entre otros aspectos que pueden impulsarnos a crecer y tener bienestar o nos pueden hundir e imposibilitar nuestra capacidad de cambio.

¿Qué acciones podemos llevar a cabo para mejorar la manera en que nos hablamos?

  • Sé más compasivo contigo mismo. Cuando experimentes una situación negativa, por ejemplo, que te genere culpa o vergüenza, adquiere perspectiva sobre tu situación, visualízate como alguien ajeno que observa las circunstancias y tus acciones sin intención de dañar a alguien, en vez de juzgar obsérvate con compasión y como un ser humano con condición de imperfección. Es importante aprender de nuestros errores y enmendarlos, pero no es útil  recriminarnos por llegar a fracasar o equivocarnos.
  • Toma conciencia de tu autoconcepto y autoestima. Identifica las cosas que más te gustan de ti y cuales cosas podrías mejorar.
  • Al despertar piensa en tres cosas de las cuales te sientas orgulloso de ti, pueden ser pequeños triunfos desde levantarse de la cama o concluir un proyecto que tenías aplazando mucho tiempo.
  • No te compares. Por más que puedas escuchar u observar al vecino no significa que puedas conocer la felicidad o bienestar que realmente experimente, recuerda que cada uno lucha sus propias batallas.
  • Al final del día escribe tres cosas de las que estés agradecido.
  • Practica el autocuidado. Sé consciente de tus emociones y de lo que tu persona necesita, tal vez estés muy estresado y necesites descansar o estar solo, o tal vez te sientas triste y necesites buscar apoyo en un amigo o salir a caminar.
  • Practica atención plena cinco minutos al día. Un momento de cinco minutos donde pongas atención a tu respiración y el estado en el que te encuentras.
  • Sé esa persona para ti que esperarías de un buen amigo. Procura saber como te encuentras, qué necesitas, dedica tiempo para ti y para hacer actividades que te gusten, háblate con empatía y cariño.

Trabajar desde casa y el sedentarismo

Con la llegada de la tecnología y el uso de dispositivos electrónicos como las computadoras, según el oficio que desempeñemos, nuestro modelo de trabajo ha evolucionado a realizar actividades cada vez de manera más sedentaria y con el confinamiento resultado de la actual pandemia, aún más. El trayecto que hacías al trabajo ya sea caminando, en auto, en bicicleta o utilizando el transporte público se ha suspendido ya que mucho de los trabajos principalmente de oficina cambiaron a una modalidad de “home office”, lo que quiere decir que si antes compensabas un poco la falta de actividad en el desplazarte hacia el trabajo o dentro de la oficina ahora es todavía menor.

 

 

Además de los diversos efectos que ha tenido la cuarentena en nuestra vida, limitar aparentemente nuestra actividad física, sumado al trabajo desde casa, nos ha vuelto a muchas personas más sedentarias, de lo cual derivan varios riesgos para la salud, como refiere Cedeño (2020) a continuación:

  • Obesidad
  • Desviación de la columna vertebral
  • Rigidez muscular.
  • Mala regulación en las piernas.
  • Problema de digestión.
  • Problemas en el páncreas.

 

Un estudio publicado en 2017 por Díaz y colaboradores que estudiaron los patrones de comportamiento sedentario y mortalidad en adultos y adultos mayores indican que las personas que permanecen de 1 a 2 horas sentados tienen más riesgo de muerte que lo que llevan una vida más activa, por lo que es recomendable por lo cada 30 minutos levantarse a caminar. Unos consejos que recomienda Paterson (2020) para evitar un nivel alto de sedentarismo son los siguientes:

  • Levántate a tomar agua o prepararte un té. Mantenerse hidratado es importante
  • Tomar agua seguido también te dará otra excusa para levantarte e ir al baño.
  • Descansa la vista del monitor y párate para ver afuera de una ventana que tengas disponible.
  • Escucha tu cuerpo y siente cuando este necesita cambiar d posición o estirar las piernas o la espalda.
  • Si trabajas en casa establece rutinas que te obliguen a moverte, a caminar o subir escaleras.

 

 

En ocasiones no nos podemos dar el lujo de tomarnos un break y requerimos esta sentados en nuestro escritorio o frente a nuestra computadora por lo que es importante cuidar muestra circulación aún en nuestro lugar de trabajo, dado que estar sentado mucho tiempo de nuestro día está asociado a enfermedades como diabetes, enfermedades del corazón y cáncer, además de que reduce aproximadamente 2 años de tu expectativa de vida como cita BBC (2015) al doctor Alter ese mismo año, por lo que se recomienda trabajar la circulación de las piernas aun estando sentados con repeticiones de estiramientos y movimientos de pierna, tobillos y pies que nos ayuden a mejorar la circulación del tronco inferior del cuerpo.

 

 

Pequeña acciones para adaptarnos a las nuevas exigencias de la vida y además mantenernos activos es clave para tener una calidad de vida mejor y una expectativa de vida más alta.

 

Referencias:

BBC Mundo (2015). Cómo hacer ejercicio cuando se está sentado todo el día. Recuperado de: bbc.com/mundo/noticias/2015/10/151005_deportes_ejercicios_en_forma_sentado_activo_jmp

Cedeño, S. (2020). 6 consecuencias de estar mucho tiempo sentados.Mejor con salud. Recuperado de: https://mejorconsalud.com/6-consecuencias-de-estar-mucho-tiempo-sentados/

Paterson, M. (2020). Si quieres vivir más, levántate más de la silla. Cuerpo mente. Recuperado de: https://www.cuerpomente.com/salud-natural/ejercicios/levantarse-silla-alarga-vida_1456

 

 

Evitación experiencial.

La sociedad, los medios de comunicación, la televisión y las películas nos han enseñado a sólo buscar el placer y el bienestar, afirmando que todo lo que está fuera de ello debemos evitarlo a toda costa, las emociones y pensamientos que no generen felicidad están fuera de lugar y debemos eliminarlo, cuando nuestra condición de seres humanos es muy distinta a ello.  Sabemos que la vida no la podemos controlar, ni donde nacimos, ni con qué familia ni con que cuerpo, muchos de los acontecimientos en nuestra vida resultan ser al azar y un segundo puede marcar una gran diferencia.

La realidad es que no podríamos saber que es el placer si no supiéramos que es el dolor, o tan siquiera no lo apreciaríamos tanto, nos enfrentamos a un vaivén de emociones y situaciones a las que tendremos que enfrentarnos y adaptarnos, no podremos ser absolutos en nada y la flexibilidad será nuestra mejor arma. El equilibro para estar bien no es quitar todos lo malo o no placentero en nuestro camino, está en aceptar y permitirnos experimentar las cosas que nos vaya presentando, no siempre podremos encontrarle un lado bueno a todo pero el resistirnos a ello muchas veces nos hace sufrir más que el acontecimiento en sí.

La evitación experiencial como describe Escaño (2020) es un trastorno en el que la persona evita el sufrimiento a toda costa, tratando de controlar los pensamientos, sensaciones y emociones que le causen malestar, sin embargo, en este intento fallido de controlar y resistirse a aceptar estos aspectos inherentes al ser humano, este sufre aún más, es como un bucle sin salida ya que negar nuestras experiencias negativas no hacen que desaparezcan, lo que provoca culpa por no lograr lo imposible.

La persona con trastorno de evitación experiencial termina gastando toda su energía en quitar lo que no le gusta e irónicamente dirigiendo su vida hacia esa dirección, en lugar de dirigirse a lo que es valioso para él o ella.

¿Qué podemos hacer para aceptar lo que nos duele o nos causa sufrimiento?

“El dolor es inevitable, pero el sufrimiento tiene una buena parte de opción personal.” (Servián, 2020)

Si bien el dolor es parte de la vida y con ello eventualmente un nivel de sufrimiento o malestar, mucho de este sufrimiento es resultado de la resistencia al mismo. Lo que mejor podríamos hacer es saltarnos ese sufrimiento extra y aceptar las cosas que no están en nuestro control, suena fácil pero no lo es. No lo es porque nuestro ritmo de vida y el constante bombardeo de información que nos dice lo contrario no nos permite observarnos, estar presente y fijarnos en lo que de verdad nos hace tener una vida valiosa. Los siguientes puntos son acciones que nos pueden acercar a esto último:

  • Identificar que hace valiosa nuestra vida, puede ser desde personas en nuestra vida, una profesión, tener salud etc., esto es totalmente individual, nadie a parte de ti sabe que es para ti una vida valiosa.
  • Toma nota de acciones que te lleven a mantener lo que es valioso, puede ser que, si tu familia lo es, una acción sería pasar más tiempo con tus hermanos o visitar más a tus padres.
  • Identificar si nuestras acciones nos acercan o alejan a lo que nos es valioso, si te aleja de lo valioso es una señal para 1) preguntarte si seguir haciendo esa acción es necesario y 2) hacer más cosas que te acerquen a de lo que te alejas.
  • Entrenar nuestra mente, si bien es imposible parar nuestros pensamientos, emociones y sensaciones, es importante dirigir nuestra atención al presente, para ello es útil practicar ejercicios de respiración y atención plena que nos vayan facilitando estar más consientes sobre el presente.

 

Referencias:

Escaño, A. (2020). El trastorno de evitación experiencial. La mente es maravillosa. Recuperado de: https://lamenteesmaravillosa.com/el-trastorno-de-evitacion-experiencial/

Servian , F. (2020). El reto de aceptar lo que nos llega. La mente es maravillosa. Recuperado de : https://lamenteesmaravillosa.com/reto-aceptar-lo-nos-llega/?utm_medium=org&utm_source=fb&fbclid=IwAR2ggkCogFfEelWdDOhVh29Z2PscQy11yfk-pRFVbG_VyM-ttF1gWM-LSMQ

 

¿Cómo desarrollar la empatía en nuestros hijos?

¿Qué es la empatía?

La empatía como  describe la RAE (2020) es el sentimiento de identificación con algo o alguien y es la capacidad de poder identificarse con alguien y compartir sus sentimientos. Tal como se ilustra con la famosa frase  “Ponerse en los zapatos del otro”, la empatía consiste en la capacidad de reconocer en el otro la experiencia que vive en determinada situación, los sentimientos o pensamientos que posiblemente tendría y en que niveles  podría estar  afectando e su vida.

Las personas que son empáticas como describe Montejano (2019) se caracterizan por ser personas sensibles y que entienden los sentimientos del otro, son buenos escuchado activamente a los demás, reconocen que dentro de un conflicto hay dos lados de la misma moneda por lo que tratan de no tomar extremos y escuchar ambas partes, son respetuosos con las decisiones de otros porque entienden que existen perspectivas diferentes aunque ellos no hubieran actuado de la misma manera, ponen atención a la comunicación verbal y a la comunicación no verbal como gestos, ademanes, movimientos, etc., no tienen prejuicios sobre los demás, asumen que son buenas personas hasta que demuestren lo contrario, son prudentes al hablar y entienden la diversidad de personas y formas de pensar que existen en el mundo y comprende a cada persona dentro de sus circunstancias.

¿Qué beneficios tiene?

Si bien con lo anterior nos podemos dar una idea de qué beneficios se pueden obtener, Rodríguez (2020) nos dice por qué la empatía es importante para nuestro desarrollo personal desde pequeños:

  1. Beneficia el desarrollo emocional del niño ya que lo ayuda a poner atención a lo que ocurre a su alrededor en lugar de solo centrarse en sí mismo.
  2. Enriquece sus relaciones sociales con los demás creando vínculos más fuertes.
  3. Favorece la socialización ya que esta capacidad les ayuda a conectar con otros.
  4. Es una de las bases de la inteligencia emocional, necesaria para el desarrollo adecuado de las personas.
  5. La empatía es fundamental para establecer relaciones valiosas donde nos sintamos queridos y para construir una sana autoestima.

¿Cómo puedo desarrollar la empatía en mi hijo?

Algunas de las pautas que podemos seguir para que nuestros hijos sean más empáticos como menciona Lorenzo (2015) son las siguientes:

  • Fomentar la cooperación en nuestro hijo felicitándolo cada vez que ofrece su ayuda para algo, ayuda a sus otros hermanos a recoger la habitación, cuida a la mascota del hogar o es amable con otra persona. Reconocerle las conductas deseables en él aumenta la probabilidad de que estas se repitan.
  • Darle el espacio para expresar su opinión sobre decisiones que involucren a la familia, ya sea unas vacaciones, festejar un día especial o hacer alguna actividad en conjunto.

  • Dedicar momentos al día para crear el espacio donde pueda expresar y darle importancia a sus emociones, lo que siente y piensa y hablar sobre los sentimientos de las otras personas enfatizando por qué es importante también tomarlos en cuenta.
  • Fomentar una “culpa sana” aprovechando las ocasiones que exista un conflicto entre tu hijo y otra persona, dialogar sobre ese sentimiento y cómo la acción que realizó hizo sentir a la otra persona para reflexionar sobre su propia conducta y lo valioso que es pedir perdón.

  • Evitar limitar a nuestro hijo etiquetándolo con frases como “Es un niño mal portado”, “Así es él”, “No piensa en los otros” , esto influye de manera negativa tanto en como lo tratamos y nuestras expectativa hacia él y por otro lado le dificulta reconocer sus propias cualidades y reduce su motivación de mejora.
  • Dar el ejemplo como padres es clave, preocupándose por la situación de otra persona u ofreciendo ayuda a otros integrantes de la familia, esto invita a su hijo a seguir su ejemplo.

Referencias:

Lorenzo, S. (2015). 10 maneras de fomentar la empatía en tus hijos. Bekia Padres. Recuperado en: https://www.bekiapadres.com/articulos/maneras-fomentar-empatia-hijos/

Montejano, S. (2019). ¿Qué es la empatía y cómo desarrollarla? Psicoglobal. Recuperado de: https://www.psicoglobal.com/blog/empatia-desarrollo#que-beneficios-tiene-la-empatia

Real Academia Española. (2020). Empatía. Recuperado de: https://dle.rae.es/empat%C3%ADa

Rodriguez, C. (2020). Actividades para desarrollar la empatía de los niños. Hacer familia. Recuperado de: https://www.hacerfamilia.com/ninos/noticia-actividades-desarrollar-empatia-ninos-20150610131311.html